León Rugeles, Franklin2026-01-192026-01-192025-12-29Kriterion, Vol. 66, N° 162 (2025) p. 1-250100-512Xhttps://hdl.handle.net/20.500.12254/7444Este ensayo pretende mostrar, en los actuales tiempos de emotivismo, que es posible orientar los deseos humanos a partir de la adquisición de las virtudes y del adecuado razonamiento práctico. En contraste con la tesis de Hume, que afirma que son las pasiones quienes mueven la actuación del ser humano, estas reflexiones muestran, a partir del pensamiento de MacIntyre, que el ser humano posee facultades, moldeadas por su cultura y contexto histórico, que le permiten jerarquizar sus deseos y transitar hacia el propio florecimiento humano. Para ello se parte definiendo términos, diferenciando instintos, tendencias y deseos. Una vez aclarado cómo se conciben los deseos, y con ello escapando a la posibilidad de quedarse entrampado en un determinismo biológico, se explica la concepción de las virtudes en MacIntyre, para entender cómo estas son indispensables para ordenar los propios deseos. En un tercer momento se expone en qué consiste el razonamiento práctico, la posibilidad de error cuando se discierne y cómo entrenarse en el acertado uso de esta razón. Se concluye resaltando la posibilidad y la importancia del ordenamiento de los deseos para el propio desarrollo de la persona y su comunidad.esAtribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Chile (CC BY-NC-SA 3.0 CL)DeseosVirtudesRazonamiento prácticoFlorecimiento humanoMacIntyreEl ordenamiento de los deseos a partir de la práctica de las virtudes y el desarrollo del razonamiento práctico. Una propuesta para el florecimiento humano desde el pensamiento de Alasdair MacintyreArticlehttps://orcid.org/0000-0001-5086-2192https://doi.org/10.1590/0100-512X2025n16202flr1981-5336