Phillips Larraín, Rosario2026-06-032026-06-032026https://hdl.handle.net/20.500.12254/7606La representación del territorio ha sido históricamente una herramienta de poder y control. Los mapas, además de delimitar espacios físicos, construyen narrativas complejas sobre lo que debe ser visto, habitado o ignorado. Esta selección no es neutral, lo que se omite también comunica, define prioridades, refuerza ideologías dominantes y margina otras realidades posibles. En este ensayo se abordará cómo la omisión de elementos geográficos críticos, como la Falla de San Ramón en Santiago de Chile, evidencia una desconexión peligrosa entre el paisaje natural y la vida urbana, lo cual, pone en riesgo tanto la comprensión del entorno como la seguridad de quienes lo habitan diariamente. Frente a esta ignorancia deliberada institucional sostenida en el tiempo, el arte emerge como un espacio de resistencia simbólica, reflexión crítica y reapropiación activa del territorio. Desde las primeras pinturas rupestres hasta la fotografía contemporánea del paisaje, la naturaleza ha sido un tema constante en el arte, lo que evidencia su influencia continua y profunda en la cultura visual. Incorporar lo geológico a la representación artística permite no solo recuperar lo omitido, sino también generar una crítica activa, abrir preguntas, visibilizar conflictos y ofrecer nuevas formas de vincularnos con el territorio, su historia y sus capas ocultas.esAtribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Chile (CC BY-NC-SA 3.0 CL)geografíaabstracciónmapasfalla geográficaUna mirada crítica sobre el territorio y su representaciónThesisAguirre Robertson, María Elisa Cecilia prof. guíaLoyola Papic, Felipe Ignacio prof. guíaNieto Larraín, José Ignacio prof. guíaGuzmán Schmidt, Sofía María prof. guía